Aplicación técnica del tratamiento
Un temple limpio para piezas que no admiten deformación innecesaria.
El temple vacío se utiliza cuando la pieza necesita un tratamiento térmico con acabado superficial limpio, sin oxidaciones visibles y con una deformación casi inexistente respecto a procesos más agresivos.
Es útil en piezas mecanizadas, útiles, moldes y geometrías delicadas donde MIG aporta cuidado, control del ciclo y estabilidad dimensional.
Piezas y usos habituales
Aportación técnica principal
Superficie limpia
La pieza no entra en contacto con medios que ensucien o alteren visualmente el acabado.
Muy baja deformación
Reduce el riesgo de desviaciones cuando la geometría o el mecanizado ya son críticos.
Control de proceso de atmósfera
El proceso se desarrolla en condiciones controladas para proteger la pieza.
Adecuado para piezas delicadas
Encaja bien en piezas terminadas o de alto valor donde importa cada detalle.
Respuesta técnica estable
Permite trabajar dureza y ciclo sin comprometer innecesariamente el acabado final.
Proceso de trabajo MIG
Recepción y análisis
Revisamos material, dureza objetivo, geometría y estado de mecanizado de la pieza.
Definición del ciclo
Ajustamos temperatura, tiempos y enfriamiento según material y exigencia final.
Tratamiento en vacío
Aplicamos el calentamiento en cámara controlada para proteger el acabado superficial.
Enfriamiento y estabilización
Gestionamos el enfriamiento y el tratamiento posterior para consolidar el resultado.
Control de proceso final
Verificamos estado de la pieza antes de liberar la entrega o documentación asociada.
Datos técnicos orientativos
*La selección final del ciclo depende del material, dureza requerida, geometría y tolerancia admisible.
Piezas habituales
Piezas delicadas, acabadas o críticas donde la estabilidad dimensional importa de verdad.
Trabajamos componentes mecanizados, útiles, moldes y piezas técnicas que no admiten oxidación visible ni deformaciones innecesarias tras el tratamiento.